
Para el visitante de este municipio recorrer las calles y callejas de su núcleo urbano es un auténtico deleite; además de este recorrido nos podemos encontrar con atractivas mestras de arquitectura civil y religiosa.
Como la mayoría de los pueblos de la comarca, típicamente ganaderos, el centro del pueblo se localiza en la plaza, urbanizada con terrazas escalonadas limitadas por petos de piedra con bolas herrerianas en las esquinas.
El ayuntamiento es un edificio exento con pórtico con pilastras de granito, balcón de hierro forjado en el piso principal y gabete con escudo y pináculos como coronación.
La Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción de principios del siglo XVIII, al entrar podemos apreciar un cuerpo principal de tres naves separadas por arcos de medio punto a la que se adosa un presbiterio, que se cubre con un artesonado a tres aguas.
La nave mayor presenta cubierta a dos aguas, con tirantes pareados sobre ménsulas, que se prolonga en las laterales como un solo tejado. Hay una entrada única en el lateral y la espadaña que se levanta junto a la cabecera.
La ermita se levanta al sur de la población, a las afueras, ya saliendo por la carretera hacia Robledillo. Los muros laterales, de Sillarejo de Gneis son casi ciegos, presentando una única ventana sobre el presbiterio. Sobre la cubierta a tres aguas asoma una pequeña espadaña de ladrillo formando un único arco de medio punto.